Tigre Insular El municipio de Tigre se extiende
en un sector privilegiado del Delta del Paraná, llamado también
Primera Sección de Islas. Se trata de una superficie casi
rectangular, limitada por el río Luján con tierra
firme y la porción continental del partido de Tigre, por
el Río de la Plata al levante, por el Paraná de las
Palmas al septentrión y por el rectilíneo Canal Gobernador
Arias —que une el Paraná de las Palmas con el Luján—
al poniente. En su diagonal mayor es un territorio insular de casi
30 kilómetros de largo.
Domingo F. Sarmiento, a mediados del siglo xix, fue uno de los pioneros
y primeros descubridores de los encantos del Delta tigrense. Bartolomé
Mitre, Marcos Sastre y otros contribuyeron también a alertar
a los porteños sobre estas bellezas naturales ocultas a tan
poca distancia de Buenos Aires. Sin embargo, la primera vocación
productiva de las islas de Tigre no fue turística, sino frutícola
y forestal. Desde fines del siglo XIX y durante las primeras décadas
del xx, el gobierno nacional impulsó el asentamiento de inmigrantes
en las islas, al tiempo que desarrolló grandes obras de infraestructura
como los canales artificiales, además de las escuelas.
Las fincas frutícolas fueron loteadas y las islas se transformaron,
a lo largo de las últimas cuatro o cinco décadas,
en una zona netamente turística y residencial. Ya a mediados
del siglo xx muchos recreos y clubes (entre ellos varios de los
clubes de remo continentales) fueron instalando sus dependencias
en el verde laberinto de islas y arroyos.
Si estas aguas desde siempre fueron usadas para el remo y la pesca,
modernamente incorporaron la posibilidad de practicar nuevos deportes:
wakeboard, esquí acuático y motos de agua.