Lanchas colectivas Por Pablo Pereyra
A fines
de la década de 1920, se construyó en Tigre el primer
prototipo de las denominadas lanchas rápidas. Sucesoras de
aquellos pequeños vapores que surcaron los ríos del
Delta en los últimos decenios del siglo XIX, iniciaron una
marcada transformación en el modo de navegar.
La rapidez para recorrer los trayectos entre Tigre y los puntos
más alejados de las islas, el aumento de la capacidad y la
mayor comodidad a bordo fueron determinantes para que las popularmente
llamadas lanchas colectivas mantuvieran su vigencia hasta hoy. En
su mayoría, fueron concebidas entre 1935 y 1950. Por esos
prósperos años, existieron en Tigre emblemáticos
astilleros dedicados a su construcción: Ortholan, Ivanovich,
Primo D’Orazio, Arias y el legendario taller de don José
Parodi e hijos.
Estas lanchas, al igual que las típicas canoas isleñas
y las chatas cargueras del Delta, constituyen diseños únicos
en el mundo. Representan el continuo e histórico puente entre
el continente y las islas, transportando diariamente pasajeros,
equipajes y encomiendas.
Constituyen un sistema de transporte similar al de los autobuses
en tierra, pero algo distinto.
Los patrones (conductores) comenzaron a bordo, en su mayoría,
como marineros, generalmente vecinos del Delta y, en consecuencia,
conocen a la mayoría de los pasajeros residentes. De esta
manera saben perfectamente en que muelle desciende cada uno.
En la actualidad, tres compañías se encargan de brindar
el servicio de transporte: Interisleña, Jilguero y Líneas
Delta Argentino. Cada una de ellas posee una ruta de navegación
determinada.
La mayoría de las lanchas parte desde la Estación
Fluvial de Tigre y solo algunas lo hacen desde Escobar.
Pueden transportar entre sesenta y cien pasajeros. Con más
de diez metros de eslora, su fondo plano les permite navegar en
arroyos de poca profundidad.
Hoy en día ya no se las construye, las nuevas generaciones
tienen una forma muy diferente y son de acero naval, aluminio o
resinas plásticas.
Los isleños pasan muchas horas a bordo y las lanchas colectivas
son para ellos mucho más que un medio de transporte ya que
constituyen un lugar primordial de encuentro.
Es por todo esto que resultan un elemento indispensable para nuestro
fascinante paisaje isleño.
Carga y descarga en la Estación Fluvial
Puesto de mando del patrón
de la lancha
Proa de dos lanchas a punto de zarpar
Popa de dos lanchas descansando
en el muelle Internacional